Hay luz al final del túnel. Tras el anuncio de Merkel sobre la posibilidad de avanzar en la propuesta de un Pasaporte Sanitario Europeo, España, principal destino turístico, ve la luz al final del túnel.
El pasado 2020 el turismo ha sufrido el peor año de su historia, con una caía a nivel mundial del -75%, según datos publicados por UNWTO en enero del 2021.
Afortunadamente, los avances sobre el conocimiento del coronavirus han permitido poner en el mercado vacunas con un alto porcentaje de efectividad y, tras el anuncio de Merkel para empezar a trabajar en una propuesta de Pasaporte Europeo Sanitario, hemos podido detectar un importante incremento en las búsquedas en internet para visitar los principales destinos turísticos en España: Islas Canarias, Islas Baleares y Cataluña, especialmente La Costa Brava.
Lo realmente significativo, más que el incremento en sí, es el cambio de tendencia. Pero hay incrementos del 1000% en ciertos operadores de Cataluña y para los principales mercados emisores.
Aunque el Pasaporte Sanitario Europeo está todavía por definir, su principal objetivo es permitir la movilidad de personas a nivel internacional y de forma totalmente segura. Sin duda, en un país tan dependiente de los mercados internacionales, es una gran esperanza para toda la industria turística de nuestro país (hoteles, apartamentos turísticos, campings, restaurantes, etc.).
Pero antes, creo que deberíamos entender que este Pasaporte Sanitario Europeo no es una herramienta discriminatoria. Desde nuestro punto de vista es una manera de poder seguir avanzando hacia la recuperación de un sector estratégico para nuestro país.
El turismo ha sido el sector que más riqueza ha aportado a la economía española, con un total de 176.000 millones de euros anuales que representan el 14,6% del PIB además de 2,8 millones de empleos, según un informe elaborado por la asociación empresarial World Travel & Tourism Council (WTTC) con datos del año 2019.
